la regla

Friday, September 23, 2005

"El Cementerio de l@s Inocentes"

¡hola a to@s! ... espero que se encuentren bien de todas partes =D jajajaja!!! aquì les mando este pequeño relato el cual trata de uno de los problemas màs graves que se dan (mundialmente), el cual es el FEMINICIDIO espero que les guste y pues va dedicad@ para tod@s con mucho cariño...


los quiere =)

la ardillona*


Ya oscurecía. La sirena para salir ya había sonado, otro día mas de miedo. Pues no sabía lo que iba a pasar. ¡No se si volveré a casa! ¡No se si volveré a ver a mis hijos!. Tengo miedo de volver a caminar por ese camino oscuro y tenebroso en donde los perros aúllan como si tuvieran miedo. Los grillos no cantan; veo el cielo y parece que esta triste. La luna calla y las estrellas se marchan. ¿Qué pasará si paso por ahí?, no, no… no lo sé, ¡no quiero pasar por ahí! Pero es el único sendero que lleva a mi hogar. Si hubiera sabido que esto me iba a pasar, jamás lo hubiera hecho. ¡Ya no veré más a mis hijos!, ¡ya no veré de nuevo la luz del amanecer! SOY UNA MAS, soy una muerta más de este mundo erróneo y apático. ¿Por qué?, ¿Por qué tuvo que sucederme esto? ¿Dónde esta la justicia?, ¿Dónde están mis derechos?... No se dan cuenta que soy una MUJER con ideas y sentimientos, que no soy un objeto al que pueden manipular.

Bien recuerdo esa noche, ya era la hora de salir de la maquiladora. Estaba la noche serena, pero aun así sentía que algo me iba a pasar. Decidí ir a un paso un poco rápido, tape mi cara con mi frazada pues estaba haciendo un poco de viento helado.

Iba volteando para todos lados; de repente escuche pasos, voltie para ver quien era, pero no podía ver nada, todo estaba cubierto de oscuridad. Decidí ir más rápido, pero volví a escuchar los pasos más fuertes, como si me estuvieran diciendo ¡corre! ¡corre! ¡que alguien viene hacerte daño!. Me ganaron los nervios tanto que tropecé y caí, por un momento me sentí atrapada, pero solo eran alucinaciones mías. Di un respiro muy profundo y me levanté. Al seguir caminando vi que algo se movía de a lado mío cual fue mi sorpresa eran ellos, vi a tres hombres que venían tras de mi como si fuera su presa, yo me asuste mucho, se me salieron los orines, me sentía histérica, corrí, ¡hice mi mejor esfuerzo! pero ellos ganaron. Me agarraron del cabello y me dijeron: ¡hija de tu pinche madre! ¡hasta aquí llegaste pendeja! y me aventaron contra el piso, uno de ellos me empezó a patear por todo mi cuerpo, como si me tuviera aquel odio desbordándose. Mientras que los otros se burlaban y me decían palabras que me intimidaban, me dañaban, lo más que pudieron hacerme esos ¡malditos cerdos! fue violarme…

Sentía sus asquerosas manos en cada parte de mi cuerpo, no podía hablar, gritar, solo escondía mi rabia e impotencia bajo la sangre de mi cara, sentía mucho dolor... ¡yo no quería que me pasara esto, maldita sea! ¡no, no quería!

De repente sentí que algo caliente atravesaba mi estomago, como si me hubieran clavado algo, luego sentí otro en mi pecho, en los brazos, en las piernas. Ya no sentía mi cuerpo, solo sentía que mi alma se hacia pedazos que se descuartizaba… ese fue mi último recuerdo pues ya había muerto. No les importo mi dolor, mi sufrimiento, no respetaron mis sueños, mis ideas, mis hijos quedaron solos con su sufrimiento y las ganas de destruir todo. Yo quedé deshecha ahogándome en un mar de silencio.

Esta es mi historia, la historia que muchas no han contado, yo me atreví a decirla pues ya no soportaba el silencio, ahora me encuentro bajo capas de tierra, quisiera vivir para luchar por todas esas mujeres ¡que han muerto como yo!, quisiera gritar todo esto que siento, que alguien escuchara mis suplicas. Me dolió todo lo que sucedió, me dolió que me hallan burlado y pisoteado, me dolió que me arrebataran la vida, que me quitaran mis sueños y metas, que me quitaran a mi familia, mi hogar…




Pero lo que mas me dolió e hizo entristecer fue
SU INDIFERENCIA POR SER MUJER.